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La Palabra hablada tiene poder

“22 Respondiendo Jesús, les dijo: Tened fe en Dios.  23 Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.”

Marcos 11:22-23

El que tiene que creer, no dudar y hablar es usted: Jesús dice que usted moverá las montañas de temor por hablar la palabra de fe y suceden cosas preciosas y se empieza a remover lo que no es de Dios en su camino.

Observe la actitud de Jesús en varias oportunidades: cuando la tormenta apareció, habló la palabra y las cosas cambiaron, frente a la tumba de Lázaro, habló para que la muerte saliera y viniera la bendición de la vida.  David nos da muchos principios poderosos de la Palabra que nos ayuda a movernos en esta tierra hablando a la manera de Dios y moviéndonos de acuerdo a la Palabra de Dios.  

Fíjese muy bien lo que dice este versículo que quizá haya escuchado una y otra vez y medite en su mente y corazón para que Dios le revele lo que le quiere decir en este día.

Primero: dice que tenga fe en Dios. Tiene que creer a lo que Dios dice y trae a su vida porque es fundamental para que las cosas que usted quiere ver sucedan. En Hebreos dice que la fe es lo que agrada a Dios. A él le agrada que usted le crea y lo hace mover en su favor.

Segundo: dice que tiene que decir o hablar la palabra de lo que está creyendo. Usted no puede decir “le creo a Dios” pero hablar lo que Dios no dice. Tiene que hablarle a las circunstancias. En este versículo habla de un monte que era el lugar donde se encontraban en ese momento. Pero en su vida un monte puede representar una enfermedad, un problema, una circunstancia. No dude en hablarle porque lo dice Jesús, y es verdad.

Si hay una enfermedad en su vida, ordénele que se retire porque en su vida hay lugar únicamente para la sanidad. Si tiene un problema, ordénele que se retire porque en su vida hay lugar solamente para la victoria. Usted tiene que ver siempre la victoria en su vida. Problemas y circunstancias van a venir, pero detrás si usted tiene fe, cree en su corazón y habla lo que Dios dice, vendrá la victoria. Dios le asegura que la victoria viene. Pero recuerde: tiene que poner por obra lo que él dice.

Tercero: cuando usted cree, no tiene que dudar. Justamente la duda es no creer. Si usted cree que está sano pero se realiza un estudio y se pone nervioso por saber cuál será el resultado, es que está dudando. Cuando usted cree firmemente, aunque los resultados sean adversos, momentáneamente, usted sabe que la sanidad se manifestará. No teme a los informes médicos, ni los resultados de los análisis. Dios dice que a través de Jesucristo usted ya fue sano. Crea esa palabra y no dude en su corazón. Confiéselo y lo que pida le será hecho. La palabra de Dios hablada por su boca tiene mucho poder.

Oración: Padre, gracias porque hoy entendí que tú te mueves a mi favor cuando yo te creo. Hoy confesaré que estoy sano, que soy libre de toda deuda, que soy libre de los vicios, las adicciones, que mi familia está bendecida y que soy próspero. Lo creo y sé que lo voy a recibir porque lo dice tu Palabra. En el nombre de Jesús, amén.

Apóstol Juan Crudo

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